El primer vuelo de prueba del A350-1000ULR, un avión diseñado para la ruta comercial más larga del mundo, se realizó el pasado 2 de junio en Toulouse, Francia, con una duración de casi cuatro horas. La aeronave, fabricada por Airbus y encargada por la aerolínea australiana Qantas, está concebida para volar hasta 22 horas sin escalas, superando el récord actual de la Singapore Airlines, que opera un trayecto de 18 horas entre Singapur y Nueva York. El modelo pertenece a la variante ULR, una modificación del A350-1000 convencional, y forma parte del Proyecto Sunrise, una iniciativa que busca reducir el tiempo total de viaje en hasta cuatro horas. Los pasajeros, según la compañía, podrían ver el amanecer dos veces durante el trayecto.
Un diseño para superar récords
La Qantas ha encargado 12 unidades del A350-1000ULR, equipadas con un tanque suplementario de 20 mil litros de combustible que amplía el alcance en más de 1.800 kilómetros. Esta modificación permite que la aeronave opere rutas ultralargas, como Sydney-Londres y Sydney-Nueva York, sin escalas. El vuelo de prueba en Toulouse validó la ingeniería del sistema, según informó Airbus, y marcó un paso importante hacia la superación del récord actual de la Singapore Airlines. La versión ULR está diseñada exclusivamente para estos trayectos extremos, y su autonomía se acerca a las 22 horas consecutivas de vuelo.
Prueba en Francia confirma desempeño
El test realizado el 2 de junio en la ciudad francesa duró aproximadamente cuatro horas, durante las cuales la aeronave despegó y aterrizó en el mismo aeropuerto. La Qantas planea utilizar estos aviones para conectar Sydney con Londres y Nueva York sin escalas, un proyecto que promete transformar los viajes intercontinentales. Actualmente, el récord de vuelo comercial sin escalas pertenece a Singapore Airlines, con 18 horas entre Singapur y Nueva York. El A350-1000ULR fue diseñado para superar ese margen con amplitud, aunque los plazos de entrega han sufrido retrasos.
Entregas retrasadas hasta 2027
La primera entrega de las unidades ha sido pospuesta en varias ocasiones: inicialmente prevista para 2025, luego postergada a finales de 2026, y ahora se espera que la primera aeronave llegue en abril de 2027. La aerolínea australiana encargó 12 ejemplares del modelo ULR y otras 12 del A350-1000 estándar, destinado a rutas ligeramente más cortas. El Proyecto Sunrise representa una inversión significativa para la compañía, que busca reducir el tiempo total de viaje en hasta cuatro horas. Los retrasos reflejan los desafíos técnicos que enfrenta la ingeniería de vuelos ultralargos.
Cabina premium: lujo y bienestar en el aire
El vuelo más largo del mundo transportará un máximo de 238 pasajeros, muy por debajo de los cerca de 300 asientos de la versión estándar. La configuración incluye 6 butacas en primera clase, 52 en ejecutiva, 40 en económica premium y 140 en económica. Todos los pasajeros tendrán acceso a Wi-Fi durante el trayecto. La Qantas trabajó con especialistas en sueño para ajustar la iluminación y los horarios de las comidas, con el objetivo de minimizar los efectos del jet lag. Además, la aeronave contará con una zona de bienestar para estiramientos, alimentación e hidratación.
Primera clase con cuarto privativo
La primera clase del A350-1000ULR ofrece un cuarto privado con poltrona reclinable, cama, televisión de 32 pulgadas, seis áreas de almacenamiento, guardarropa y espacio para trabajar y comer. En la clase ejecutiva, los pasajeros dispondrán de una poltrona ancha de 2 metros de largo que se transforma en cama, TV de 18 pulgadas, cargador inalámbrico y la opción de cerrar la cabina. La económica premium cuenta con apoyos para piernas y cabeza, pantalla de 13,3 pulgadas y guantera personal. La económica ofrece apoyo para la cabeza, espacio adicional para las piernas y una pantalla de 13,3 pulgadas.



