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La Nasa activa protocolo de evacuación por fuga de aire en el módulo ruso Zvezda de la ISS

David Wendel Batista
La Nasa activa protocolo de evacuación por fuga de aire en el módulo ruso Zvezda de la ISS

La Nasa ha ordenado preparativos para una posible evacuación de emergencia de los cuatro astronautas de la misión Crew-12 que se encuentran en la Estación Espacial Internacional (ISS). La decisión, comunicada este viernes 5 de junio, responde a un incremento alarmante en la pérdida de aire en el módulo ruso Zvezda, una sección central del laboratorio orbital. Los tripulantes recibieron instrucciones de refugiarse en la cápsula Crew Dragon y vestir sus trajes espaciales, listos para una retirada inmediata si la fuga se agrava. Este protocolo refleja la gravedad que la agencia espacial estadounidense atribuye al incidente.

Aumento crítico en la fuga de aire

Según un alto funcionario de la Nasa que habló bajo condición de anonimato, la tasa de pérdida de aire se duplicó a partir del lunes 1 de junio. Pasó de aproximadamente 0,45 kilogramos por día a cerca de 0,9 kilogramos diarios. El incremento se considera significativo porque ocurrió en cuestión de días, lo que llevó a los ingenieros a revisar sus evaluaciones de riesgo. La fuga, que antes era catalogada como menor, ahora es monitoreada de cerca por ambos equipos de control en tierra.

Ese mismo lunes, a las 9:04 de la mañana (hora de la costa este de Estados Unidos), el centro de control de la Nasa ya había indicado a los astronautas que ingresaran a la Crew Dragon y se prepararan para una evacuación. La orden no solo se mantuvo, sino que fue reforzada en los días posteriores, lo que indica que los ingenieros consideran el vazamiento como una amenaza creciente. Los tripulantes han estado en alerta máxima desde entonces, con la cápsula lista para un desacople inmediato. La decisión de mantener la orden refleja la incertidumbre sobre la evolución del vazamiento.

Protocolos de emergencia y la nave de rescate

Como medida preventiva, los astronautas han sido instruidos para permanecer cerca de la cápsula Crew Dragon, que está acoplada a la estación. Deben mantener sus trajes espaciales puestos, listos para desconectarse en cuestión de minutos si la presión sigue cayendo. La Crew Dragon, diseñada y operada por SpaceX, sirve como el principal vehículo de transporte de la Nasa y además funciona como bote salvavidas en situaciones críticas. Esta nave puede albergar hasta siete personas y está programada para realizar maniobras de desacoplamiento y reingreso de forma totalmente autónoma. En caso de que el vazamiento obligue a una retirada, la cápsula puede desprenderse rápidamente y traer de vuelta a los cuatro tripulantes a la Tierra.

Roscosmos confirma dos puntos de fuga y trabaja en reparos

La agencia espacial rusa Roscosmos emitió un comunicado este viernes en el que reconoce la existencia de dos vazamientos en el módulo Zvezda. El primero fue corregido mediante la aplicación de un compuesto hermético que selló la fuga. El segundo, ubicado en la parte cónica del compartimento de transición del módulo, aún está siendo reparado. Pese a la gravedad del aumento en la pérdida de aire, la Roscosmos aseguró que la situación no representa un peligro inmediato para la tripulación y que la presión dentro de la estación se mantiene estable. Esta declaración contrasta con la postura de la Nasa, que ha activado los protocolos máximos de seguridad.

La tripulación de la Crew-12: cuatro astronautas en máxima alerta

La misión Crew-12 es la duodécima rotación operacional de tripulación que SpaceX realiza para la Nasa en el marco del Programa Comercial de Tripulación. Fue lanzada en febrero de 2026 y tiene previsto permanecer aproximadamente nueve meses en el espacio. Los cuatro ocupantes son los astronautas estadounidenses Jessica Meir y Jack Hathaway, la astronauta francesa Sophie Adenot de la Agencia Espacial Europea, y el cosmonauta ruso Andrey Fedyaev de la Roscosmos. Ellos son justamente quienes han recibido la orden de evacuación preventiva y se mantienen dentro de la Crew Dragon. La diversidad de nacionalidades a bordo subraya la naturaleza internacional de la ISS y la cooperación necesaria incluso en emergencias.

La ISS, un laboratorio orbital envejecido pero esencial

La Estación Espacial Internacional orbita la Tierra a unos 400 kilómetros de altitud y es la estructura más grande jamás construida por el ser humano fuera del planeta. Ha sido habitada de forma continua desde el año 2000, y su funcionamiento depende de una alianza que reúne a Estados Unidos, Rusia, Canadá, Japón y varias naciones europeas. El módulo Zvezda, donde se originaron las fugas, es una parte fundamental de este complejo, cuyas dimensiones son comparables a las de un campo de fútbol. La estación completa aproximadamente 16 órbitas diarias alrededor de la Tierra y puede albergar hasta siete astronautas en misiones prolongadas. El incidente actual pone de relieve los desafíos de mantener operativa una infraestructura que ya supera las dos décadas de servicio continuo.

Nuestra perspectiva — The Premise News: El incidente en el módulo Zvezda revela la fragilidad de una infraestructura espacial que envejece y que depende de la cooperación entre potencias con intereses que no siempre coinciden. Aunque la Roscosmos minimiza el riesgo, la activación de los protocolos de emergencia por parte de la Nasa indica que la situación es considerada lo suficientemente grave para movilizar todos los recursos disponibles. Lo que está en juego no es solo la seguridad inmediata de cuatro astronautas, sino también la credibilidad de los sistemas de soporte vital de la ISS y la confianza mutua entre las agencias espaciales. La duplicación de la tasa de fuga en tan solo unos días sugiere que el problema puede escalar rápidamente, y los trabajos de reparación rusos aún no han concluido. Los lectores deben seguir de cerca las próximas actualizaciones sobre la vedación del segundo vazamiento y cualquier decisión sobre una evacuación preventiva. En última instancia, este episodio recuerda que, incluso después de décadas de operación, la ISS sigue siendo un entorno de alto riesgo donde el margen de error es prácticamente inexistente.

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