El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que todas las opciones están sobre la mesa respecto a una posible operación militar en Cuba para capturar al presidente Miguel Díaz-Canel. La declaración se realizó durante una visita al cuartel general del Comando Central de EE.UU. (CENTCOM) en Florida. Hegseth respondió a una pregunta directa sobre si una acción de tipo "capturar o matar" contra el líder cubano forma parte de los planes del Pentágono. “Tenemos opciones por todos lados”, dijo, sin confirmar ni negar la existencia de un plan específico. La ambigüedad deliberada de sus palabras ha encendido las alarmas en La Habana y en los círculos diplomáticos internacionales.
Planificación militar y presión sobre el régimen cubano
El jefe del Pentágono destacó la capacidad de planificación militar de Estados Unidos. “Literalmente ganamos la vida planificando. Por lo tanto, fuera del Pentágono, nadie planifica mejor que el CENTCOM”, declaró. Agregó que, para volver al punto central de la razón por la cual estaban allí, todas esas opciones están sobre la mesa. Hegseth también afirmó que hay mucha presión sobre el régimen cubano en este momento y, según él, con razón. Sostuvo que las autoridades de la isla tienen grandes decisiones que deberían tomar y que, a veces, los líderes toman decisiones equivocadas cuando están bajo presión. Este enfoque combina una demostración de fuerza con un mensaje de advertencia.
La negativa a comparar con Venezuela
El secretario fue preguntado si el Departamento de Defensa planea una operación similar a la realizada en Venezuela para capturar al presidente Nicolás Maduro. Hegseth evitó responder directamente y se limitó a repetir: “Todo lo que diría es: opciones, opciones, opciones. Nuestro trabajo es presentar opciones en diferentes escalas, dependiendo de hacia dónde quiere ir el comandante en jefe, el presidente de Estados Unidos”. La CNN solicitó comentarios al gobierno de Cuba sobre las declaraciones de Hegseth, pero aún espera una respuesta oficial. El silencio de La Habana hasta ahora sugiere cautela o una estrategia de espera.
Visita a Guantánamo y el papel de Trump en el futuro de la isla
El miércoles de esta semana, Hegseth estuvo en la base naval de Guantánamo, donde afirmó que “lo que sucede en el futuro de Cuba está en manos del presidente de Estados Unidos”, Donald Trump. Agregó que el Departamento de Defensa estará preparado y en posición para cualquier contingencia que surja. La visita ocurrió días después de que Washington anunciara nuevas sanciones contra Díaz-Canel y otros altos funcionarios cubanos. Desde enero, la Casa Blanca intensificó la presión sobre La Habana con un bloqueo petrolero que agravó la crisis energética del país, exigiendo que el gobierno implemente reformas políticas y económicas. La combinación de sanciones y amenazas militares marca un endurecimiento significativo de la política estadounidense.
Reacción desde Naciones Unidas
El representante permanente de Cuba en las Naciones Unidas, Ernesto Soberón, reaccionó rápidamente en la red social X. Escribió: “El futuro de Cuba, un país soberano e independiente, corresponde única y exclusivamente al pueblo cubano y a su gobierno. El secretario de Defensa, que cree que el futuro de Cuba está en otras manos, está completamente equivocado”. Esta declaración refleja la postura oficial de La Habana, que rechaza cualquier injerencia externa, especialmente militar, y subraya la soberanía del país caribeño. La respuesta deja claro que el régimen no cederá ante la presión.
Las declaraciones del secretario estadounidense ocurren en un contexto de creciente tensión bilateral. Además de las sanciones, la crisis energética cubana se ha profundizado con el bloqueo petrolero impuesto por Washington. El gobierno de Trump exige que el régimen de Díaz-Canel realice reformas, mientras que La Habana reafirma su negativa a ceder ante presiones externas. La posibilidad de una acción militar directa, aunque no confirmada, eleva el tono del enfrentamiento entre los dos países. Analistas internacionales advierten que cualquier movimiento podría desencadenar una escalada regional impredecible.
