La diputada británica Jess Asato ha presentado una demanda contra xAI, la empresa de inteligencia artificial de Elon Musk, por la generación no consentida de imágenes deepfake de la parlamentaria en bikini. El recurso fue interpuesto ante la Alta Corte de Londres el miércoles 3 de junio, invocando la Ley de Protección de Datos del Reino Unido. Asato, miembro del Partido Laborista, busca una indemnización y, sobre todo, establecer un precedente legal que obligue a las compañías tecnológicas a responder por el diseño y funcionamiento de sus sistemas de inteligencia artificial. La acción judicial se produce después de que la diputada criticara públicamente la proliferación de pornografía generada por IA.
Una demanda que busca sentar precedente
La parlamentaria sostiene que las imágenes falsas fueron creadas por un usuario anónimo que utilizó el chatbot Grok en enero de este año, justo después de que ella se pronunciara en contra de los contenidos sexuales generados por inteligencia artificial. Para Asato, este acto representa una violación profunda de su privacidad, comparable a una "despida digital" sin autorización. El proceso legal no solo reclama reparación económica, sino que pretende fijar una jurisprudencia que responsabilice a las empresas por las capacidades de sus herramientas, incluso cuando estas son explotadas por terceros. La demanda se apoya en la normativa británica de protección de datos, que establece obligaciones estrictas para los responsables del tratamiento de información personal.
La metáfora de la 'despida digital'
"Nadie podría simplemente acercarse a mí en la calle, quitarme la ropa y ponerme un biquíni", declaró Asato, según consta en los documentos judiciales. "No veo por qué alguien debería poder hacer eso en línea, porque la sensación, aunque no sea exactamente la misma, es muy parecida". La diputada enfatizó que el daño emocional es real aunque ocurra en el ámbito digital, y subrayó la necesidad de que la ley reconozca estas agresiones con la misma gravedad que las físicas. Este testimonio busca humanizar un caso que, de fondo, cuestiona los límites éticos de la inteligencia artificial y la protección de la identidad visual de las personas.
Apoyo del primer ministro y contexto político
El primer ministro Keir Starmer respaldó sin reservas la acción legal de su correligionaria. "Jess Asato está absolutamente en lo correcto con la medida que está tomando", afirmó Starmer ante la prensa, calificando las imágenes generadas como "repugnantes". El respaldo del jefe de Gobierno otorga un peso político significativo al caso, en un momento en que el Reino Unido debate el endurecimiento de la regulación sobre deepfakes. Starmer no solo avaló la demanda, sino que criticó directamente el funcionamiento de Grok, la herramienta de xAI, señalando que este tipo de contenidos no deberían ser posibles en ninguna plataforma.
El cambio de reglas de Grok no borra el daño, según Asato
En enero, tras una ola de críticas internacionales, la empresa de Elon Musk modificó las políticas de Grok para impedir que se editaran imágenes eliminando la ropa de personas reales. Sin embargo, Asato argumenta que esa corrección posterior no repara el perjuicio ya causado. "Después de que el daño se ha hecho, ya está hecho", comparó la diputada, estableciendo un paralelismo con productos defectuosos que son retirados del mercado solo después de haber afectado a consumidores. El año pasado, el Parlamento británico aprobó una ley que tipifica como delito la creación o solicitud de imágenes deepfake de adultos sin consentimiento, pero la parlamentaria sostiene que la responsabilidad de xAI debe evaluarse con base en los hechos ocurridos antes de esa reforma.
Otro proceso contra xAI revela un patrón de quejas
La demanda de Asato no es la única que enfrenta xAI por el comportamiento de su chatbot Grok. En enero, la escritora estadounidense Ashley St. Clair, madre de uno de los hijos de Elon Musk, también presentó una acción judicial contra la compañía en Nueva York. St. Clair alega que Grok generó imágenes explícitas de su persona, incluyendo una en la que aparecía como menor de edad. Este segundo caso sugiere un patrón de denuncias contra la herramienta de inteligencia artificial, todas centradas en la generación no consentida de contenido sexualizado. Hasta el momento, la empresa de Musk no ha respondido a los pedidos de comentarios de la prensa, formulados este jueves 4 de junio.
