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Meta pide a tribunal de EE.UU. que declare a NSO Group en desacato por nuevos ataques a WhatsApp

Victória dos Santos de Sá
Meta pide a tribunal de EE.UU. que declare a NSO Group en desacato por nuevos ataques a WhatsApp PHOTO BY The Premise News | IA OPENAI

Meta ha anunciado este lunes que detectó una nueva campaña de ataques dirigidos a usuarios de WhatsApp, orquestada por la empresa israelí NSO Group, fabricante del spyware Pegasus. La compañía tecnológica ya contaba con una orden judicial que prohibía a NSO utilizar la aplicación, pero ahora solicita a un tribunal de Estados Unidos que la declare en desacato por violar dicha medida. La ofensiva, según Meta, involucró cuentas vinculadas a NSO que intentaban engañar a las víctimas para que hicieran clic en enlaces maliciosos. La denuncia reaviva el largo conflicto entre ambas empresas.

Antecedentes de una disputa judicial prolongada

El enfrentamiento entre Meta y NSO Group se remonta a 2019, cuando la primera presentó una demanda acusando a la firma israelí de usar WhatsApp para infiltrarse en los dispositivos de periodistas, activistas de derechos humanos y disidentes políticos. El año pasado, un jurado concedió a Meta una indemnización de 167 millones de dólares, monto que posteriormente se redujo a 4 millones. Además, la corte impuso una prohibición permanente para que NSO Group utilizara WhatsApp en sus operaciones. Sin embargo, Meta afirma que la empresa israelí ignoró estas restricciones.

La nueva campaña de phishing detectada

En un comunicado oficial, Meta informó que identificó un conjunto de cuentas asociadas a NSO Group ejecutando una operación de phishing similar a otras ya atribuidas a la compañía. La big tech señaló que el ataque tuvo como blanco a menos de diez usuarios, localizados principalmente en Jordania y Líbano. Hasta el momento, no hay evidencia de que los objetivos hayan sido comprometidos. Meta incluyó en su anuncio un enlace con más detalles sobre la operación.

Blancos en Oriente Medio y ausencia de respuesta

Los usuarios atacados se encontraban principalmente en Jordania y Líbano, aunque Meta no reveló sus identidades. La compañía subrayó que el número de víctimas potenciales fue reducido, menos de diez, y que no se han hallado pruebas de que sus dispositivos hayan sido infectados. Por el momento, NSO Group no ha emitido declaración alguna sobre las acusaciones. Este silencio contrasta con la gravedad de las imputaciones.

Implicaciones legales de la nueva denuncia

Meta espera que el tribunal estadounidense considere esta nueva ofensiva como una violación clara de la orden judicial vigente. De ser declarada en desacato, NSO Group podría enfrentar sanciones adicionales. El caso reaviva el debate sobre la eficacia de las resoluciones judiciales contra empresas de vigilancia que operan a escala global. La disputa pone de relieve los desafíos de aplicar la ley en el ciberespacio.

Un conflicto que trasciende fronteras

La fabricante del Pegasus enfrenta crecientes cuestionamientos sobre su responsabilidad en la protección de datos y la privacidad de los usuarios en todo el mundo. Meta, por su parte, refuerza su compromiso de bloquear cualquier intento de invasión a WhatsApp, una plataforma que supera los dos mil millones de usuarios. La nueva denuncia, aunque involucra a un número pequeño de personas, tiene un alto valor simbólico. Demuestra que, para NSO Group, las barreras legales pueden ser meros obstáculos administrativos.

La postura de Meta y el llamado a la justicia

En su denuncia, Meta no solo acusó a NSO de violar la prohibición, sino que también pidió a la corte que actúe con firmeza. La compañía argumenta que la persistencia de los ataques demuestra que la orden judicial no fue suficiente para disuadir a la empresa israelí. La big tech espera que el tribunal envíe una señal clara contra el uso indebido de herramientas de vigilancia. Este caso podría sentar un precedente para futuros litigios sobre spyware.

Nuestra perspectiva — The Premise News: La nueva acusación de Meta expone una fragilidad central en el combate a empresas de spyware: incluso con órdenes judiciales e indemnizaciones millonarias, NSO Group continúa operando. Lo que está en juego no es solo la seguridad de algunos activistas o periodistas, sino la credibilidad del sistema judicial para cohibir amenazas digitales transnacionales. La tensión entre la eficacia de las liminares y la persistencia de los ataques revela que las herramientas legales tradicionales pueden ser insuficientes frente a empresas que actúan en las sombras del ciberespacio. En los próximos días, el tribunal estadounidense decidirá si NSO será declarado en desacato, una medida que podría abrir precedentes importantes para otros casos de vigilancia patrocinada por Estados. El silencio de la empresa hasta ahora sugiere que el litigio será intenso. Aunque el número de blancos es pequeño, el simbolismo del ataque es enorme: muestra que para NSO las barreras legales son meros obstáculos burocráticos.

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