La sorpresiva decisión de SpaceX de fijar un precio sugerido de 135 dólares por acción para su oferta pública inicial (IPO) en la Nasdaq, prevista para el 12 de junio, ha sacudido el mercado financiero. Si la operación se concreta en esos términos, la empresa aeroespacial de Elon Musk podría alcanzar la mayor apertura de capital jamás registrada, con una potencial captación de 75 mil millones de dólares y un valor de mercado de 1,75 billones. El anuncio, realizado con semanas de antelación, rompe con la práctica habitual del sector y refleja la confianza de la compañía en su propia valoración. Aunque el precio de salida no está garantizado, la fecha ya está fijada y promete mover cifras astronómicas.
Anuncio anticipado que desafía las normas bursátiles
En la mayoría de las ofertas públicas, el precio de las acciones se revela apenas un día antes del inicio de las negociaciones. SpaceX, en cambio, optó por divulgar su estimación de 135 dólares por acción mucho antes de lo acostumbrado, convirtiendo esta en una de las ofertas más esperadas de la historia. El documento que detalla la operación también señala que ese valor representa un salto significativo frente a la valoración previa de la compañía, que a principios de año era de 1,25 billones de dólares. Sin embargo, la divulgación no asegura que las acciones se vendan a ese precio: serán los compradores quienes definan el valor final, que podría subir o bajar antes del debut.
Una relación valor-ventas sin precedentes
Para Samuel Kerr, director de investigación de mercados de capitales de Mergermarket, la valoración de SpaceX es “increíblemente alta”. El analista señaló que la relación entre el precio de las acciones y las ventas de la compañía supera a la de cualquier integrante del denominado Mag 7, el grupo que incluye a Alphabet, Amazon, Apple, Meta, Nvidia, Microsoft y Tesla. No obstante, la empresa está siendo evaluada con base en ingresos y utilidades futuros, no en los actuales, lo que podría atraer a inversionistas dispuestos a apostar por su potencial a largo plazo. Kerr añadió que algunos compradores podrían pasar por alto el elevado valuation ante las promesas de crecimiento.
Finanzas mixtas y apuesta por la inteligencia artificial elevan los riesgos
Pese a las proyecciones optimistas, los números actuales de SpaceX muestran un panorama contrastante. En 2025, la empresa reportó ingresos por 18.600 millones de dólares, pero también una pérdida neta de 4.900 millones. En el primer trimestre de 2026, las ventas alcanzaron los 4.700 millones, mientras que el déficit neto fue de 4.300 millones. El balance revela activos por 102.000 millones —incluyendo cohetes y equipos— frente a una deuda de 60.500 millones. Laurence Pevsner, socio de Lux Capital, calificó como arriesgada la incursión de SpaceX en inteligencia artificial, un sector que, según él, está impulsando la alta valoración. “Spacex ya no es solo una empresa de lanzamientos; ahora es proveedora de internet por satélite, red social y laboratorio de IA”, afirmó.
Disputa global por capital para inteligencia artificial
La jugada de SpaceX se da en medio de una carrera mundial por fondos destinados a la inteligencia artificial. La startup Anthropic ha revelado planes para su propia oferta pública aún en 2026, mientras que Alphabet, matriz de Google, anunció su intención de recaudar 80.000 millones para invertir en el sector. OpenAI también evalúa abrir capital este año, según reportes de prensa. Este contexto de competencia por capital podría influir en la demanda de las acciones de SpaceX, que ya controla xAI —dueña del chatbot Grok— y planea lanzar satélites de IA y centros de datos en órbita.
Camino hacia una riqueza histórica con obstáculos financieros
Si el IPO tiene éxito, Elon Musk, quien controla más del 80% de SpaceX, podría convertirse en el primer trilionario del mundo. Pero el desenlace no está asegurado. Datos de Dealogic indican que, en los últimos 30 años, casi la mitad de las empresas que salieron a bolsa vieron caer el valor de sus acciones respecto al precio de salida. El récord actual de captación en una oferta pública lo ostenta la saudí Saudi Aramco, con 25.600 millones en 2019. SpaceX pretende recaudar 75.000 millones, lo que triplicaría esa marca, pero la concreción depende de la confianza de los inversionistas en un negocio que hasta ahora genera pérdidas multimillonarias.
